
jueves, 10 de febrero de 2011
El mar de Pablo Neruda

domingo, 30 de enero de 2011
Una propuesta antigua para gente actual

Cinco mil años después de su origen, una filosofía, un método, o cualquier cosa puede sufrir innumerables deformaciones y adaptaciones. Con el Yôga no fue diferente.
En su origen este método buscaba ampliar la consciencia a través de diversas y poderosas técnicas. En el camino proveía al practicante de mucha energía y un gran desarrollo en la calidad de vida y el bienestar.
Con el paso de los siglos y las sucesivas invasiones que sufrió el territorio que hoy ocupa India, aquella filosofía comenzó a ser adaptada y modificada. Lo que antes era un método que proveía evolución, fuerza, poder, energía, pasó a ser entendido como algo que buscaba “calmar” e incluso curar enfermedades; algo muy distante de su propuesta original.
Por fortuna vivimos en una civilización que, aunque muy profundo, guarda todos los conocimientos que necesita para evolucionar.
Fue así que el Maestro DeRose, en su búsqueda por un Yôga auténtico, dio con él. Era un método perdido que se escondía en las más profundas áreas del inconsciente, un tesoro fascinante, una verdadera filosofía que, sin ningún tipo de pretensiones, promovía un desarrollo y una evolución segura para el Hombre.
Ese Yôga Antiguo, primitivo, arcaico, se conoce hoy con el nombre de SwáSthya, una propuesta cultural que, por su vínculo al arte y la filosofía, es preferido especialmente por un público joven, culto, alegre y descontraído.
Tiene el más amplio arsenal de herramientas. Desde técnicas corporales, hasta ejercicios de concentración y meditación; el SwáSthya busca ampliar la conciencia en todos los sentidos de una manera descontraída y completamente exenta de misticismo.
Navegue en éste blog y descubra el fascinante universo del SwáSthya.
En la foto, el Instr. Pablo Fernández de Sede Nuñez de Método DeRose en Buenos Aires.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Actitud y la fuerza de la convicción

Música buena onda: Raz Ohara & The Odd Orchestra
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Los descasamientos

jueves, 16 de septiembre de 2010
Cultura SwáSthya en el trabajo

- No deje nada para después. Cuando tenga una idea, escriba. Ande siempre con un libro, papel y lapicero. No tome "cafecitos".
- Un yôgin consigue cautivar a las personas y llevarse bien con todo el mundo, hasta un colega envidioso y mal educado. La fórmula es: cordialidad distante.
- Ayude a los otros. No sea egoísta. Todos lo notan. Una persona solícita no es tonta ni está dejándose explotar. Está coleccionando créditos ante la comunidad.
- Mientras trabaja, recargue sus baterías haciendo ejercicios respiratorios discretos. Siéntese siempre con la espalda derecha. Mantenga el buen humor. Sonría a todos.
- En el almuerzo coma poco. Así evitará la somnolencia y la caída de productividad del segundo turno.
- Llegue más temprano y salga más tarde. No cumpla horario mínimo. Quien hace eso es un subalterno. Sus superiores lo perciben (incluso cuando parecen no percibir) y en la primera oportunidad su valor será reconocido.
martes, 14 de septiembre de 2010
Ética y filosofía

El Método DeRose se define como una urdimbre de conceptos y técnicas oriundos de tradiciones culturales muy antiguas que busca mejorar la calidad de vida, a través de técnicas corporales, respiratorias, de concentración y la observación de una reeducación comportamental en busca de la expansión de la conciencia y la megalucidez.
Una parte importante del trabajo es alcanzado por la observancia de algunos conceptos que sirven para potenciar la parte técnica del Método.
A su vez, gran parte de esos conceptos están contenidos en el Código de ética del Yôgin elaborado por el Maestro DeRose, y basado en el Yôga Sútra de Pátañjali, donde se hacen recomendaciones comportamentales que asegurarán una evolución saludable y positiva para el practicante.
Es necesario que el practicante, en su esfuerzo por tornarse un verdadero yôgin, se preocupe no sólo de la buena ejecución de las técnicas, sino también de la observancia de aquellos preceptos y conceptos que modifican su práctica y moldean su personalidad.
Al mismo tiempo, cabe recalcar la responsabilidad que tienen los profesionales del área, de ser verdaderos ejemplos de evolución y perfeccionamiento personal a través de un comportamiento ético incorruptible ya que es a través del ejemplo que el alumno aprenderá la mayor parte de la propuesta comportamental de esta cultura.